Ruta de 17 días en Laos

Sabaibee! O lo es lo mismo, hola en Laosiano. Laos es un país muy especial que siempre sorprende para bien a todo el mundo. Creo que sabemos más sobre sus países vecinos, como Tailandia o Camboya y Laos queda un poco más como en segundo plano, como un sitio de paso rápido y no es para nada así. Laos es sin duda uno de mis países favoritos del Sudeste Asíatico, muy suyo y muy aténtico. Desprende un rollo hippie de aquí estamos de relax y hemos venido a divertirnos que es muy especial.

Como intruducción os diré que si os gusta la naturaleza este es vuestro sitio, y si os gusta la fiesta o las rutas en moto también. Además, si estás de ruta por Asia, te alegrará saber que en Laos podrás tener un descanso de noodles y fried rice ya que gracias a la influencia francesa en Laos hay pan y bocadillos!! Cuando llevas semanas a base de arroz esta noticia es increíble.

Aquí os dejo la ruta de 19 días que hicimos en Laos y a continuación os la explico con más detalle:

  • Días 1 y 2: Viaje en slow boat a Luang Pravang
  • Días 3 – 5: Luang Prabang
  • Días 6 – 10: Vang Vien
  • Diás 11 y 12: Vientiane
  • Día 13: Vientiane – Thakehk
  • Días 14 – 16: Loop Thakehk
  • Días 17 – 19: Cuatro mil islas

Llegada a Laos

Laos es un país que pilla justo en medio, con lo que es sencillo meterlo en tu ruta. Para llegar podéis volar a Luang Prabang, que es la capital, o por tierra se puede llegar tanto desde Camboya como desde Tailandia.

Nosotros llegábamos a Laos desde el norte de Tailandia y decidimos hacerlo de una forma algo diferente y más larga que la ruta por carretera, decidimos coger el “Slow boat”, que si vais tiempo está muy chulo. Si queréis más información sobre esta opción para entrar en Laos, tenéis los detalles aquí.

Luang Prabang

Es la ciudad más conocida y visitada en Laos, la más moderna y más cuidada. La influencia francesa se ve en cada esquina, en la forma y colores de los edificios y sobretodo, con la presencia de pastelerías y puesto de pan y bocadillos.

Nosotros nos alojamos en Chaluenxay Villa, una casita de estilo colonial muy bien cuidada pero que al llegar nos descolocó un poco porque las camas eran de bambu!! y tenían un colchón muy finito, así que pensamos que las 3 próximas noches íbamos a sentir que dormíamos en el suelo, pero una vez más, juzgar algo sin conocerlo es un error y este fue un ejemplo, porque dormimos más a gusto que en brazos! Nada de dolor de espalda ni de músculos agarrotados, el bambú es de lo más cómodo. Tras dejar las cosas nos dedicamos a pasear por la zona, ya que llegamos por la tarde, así que nos lo tomamos con tranquilidad.

El segundo día nos dirigimos dando un paseo al Royal Palace, un lugar muy bonito que rompe con la arquitectura colonial francesa y nos recuerda que seguimos en Asia. A continuación subimos al Monte Phuo Si, desde sonde admiramos unas vistas preciosas de toda la ciudad. Tras volver al centro y reponer fuerzas, fuimos a ver los templos Wat Xieng Thong y Wat Mai y dimos un paseo por la zona de la vera del río.

Royal Palace Luang Prabang

Una actividad que es imposible perderse es la de recorrer su night market, hay decenas de puestos con todo tipo de artesanía, ropa y souvenirs que podáis imaginar. Al final del mercado está el de comida, en el que os recomiendo que cenéis una noche. Podéis encontrar pescado a la brasa y también una especie de “buffet” en el que pagas por el plato y tú eliges lo que quieres entre la variedad de comida que ofrecen y lo mejor es que te lo llenan tooodo lo que quieras.

A las afueras de la ciudad se encuentras las casacadas Tat Kuang Si, las que considero de visita obligatoria. y a las que fuimos en nuestro tercer día. La zona es una especie de parque natural por donde te puedes mover y bañar libremente. A medida que vas subiendo y adentrándote en esa jungla iréis encontrando varias cascadas y piscinas naturales que crean paisajes preciosos. El tamaño de las cascadas va creciendo hasta que llegas a la más grande todas que se puede apreciar desde un puente de madera mientras te da el agua en la cara. Es un lugar precioso, con una mezcla muy intensa de verde y azul en la que además de admirar las vistas pasas un buen rato dándote un baño y podrá vivir la experiencia de ponerte debajo de una cascada.

Llegar a Tat Kuang es muy sencillo, en el lugar en el que os alojéis os pueden gestionar la visita. Os recomiendo que como calzado llevéis chanclas de río ya que hay rocas y para acceder hasta las cataratas con chanclas de dedo la cosa se complica.

Vang Vieng

Vang Vieng es un lugar de visita obligada si os gusta la naturaleza o la fiesta o las dos. Es un pueblo con un ambiente muy hippie que esta rodeado de naturaleza y lagoons, ideal para coger una moto, uno de los mapas de papel que te dan y perderse. Durante tu visita podrás pasartelo como crío saltando desde árboles y tirolinas en sus varios lagoons, volar en globo o comer en una terraza en el río viendo Friends.

Por la noche el lugar está aún más animado que por el día, ya que Vang Vieng es lugar de fiesta por excelencia en Laos. A diario los bares abren y los camareros lo dan todo para animar al personal. Muchos ofrecen happy hour durante la cual es wishky es gratis, así que creo que no hay mucho más que añadir.

Si la noche se te queda corta, no te puedes ir sin hacer tubbing, lo que consiste en coger un flotador, meterte al río e ir parando en los bares que irás encontrando a la orilla, sin duda toda una experiencia única.

Para los días relajados, tienes muchos bares y terrazas de los que disfrutar del atardecer a la orilla del río tumbad@ en una hamaca. Como ves, Vang Vieng es un lugar en el que es complicado aburrirse. Entérate con detalle de todo lo que puedes hacer en este post.

Vientiane

Vientiane es la capital de Laos aunque realmente no es tan visitada como el resto de ciudades. Nosotros paramos porque nos pillaba de camino a Thakhek y teníamos tiempo. El día que llegamos fuimos a la zona del parque Chao Anouvong a dar un paseo y nos sentamos a tomar unos tés con las típicas burbujas. Después, nos acercamos al mercado nocturno, el Riverside Night Market, para cenar. Nos tomamos una sopa de noodles riquísima.

Nuestro segundo día cogimos una moto en el hostel y fuimos a visitar el conocido Buda Park, que es un parque con jardines y decenas de Budas por todas partes. Podéis encontrar también imágenes Hinduistas de algunos Dioses como Shiva. La verdad es que si os gustan las imágenes de Buda es una visita entretenida. A una de las esculturas, la Torre de Calabaza incluso se podía entrar y subir por unas escaleras enanas y nada accesibles para ver todo el parque desde arriba.

Buddha Park

Volvimos a la ciudad para comer y luego nos acercamos a ver la Estupa Pha That Luang, con su Buda reclinado y dos templos más a su alrededor, Wat That Luang y Wat That Luang Neua. Después fuimos a devolver la moto y volvimos a la zona del parque y cenamos en uno de los restaurantes locales que había por el paseo.

En nuestra estacia en Vientiane nos quedamos en el Lucky Backpackers hostel en una habitación compartida. Era espaciosa, limpia y con aire acondicionado. Los baños estaban muy bien y había bastantes, con lo que no se solían formar colas.

Thakhek: El loop

A Thakehek se va para hacer el loop. Un recorrido en moto de 3 días en los que te haces 450 km disfrutando de paisajes increíbles, de esos que te dejan sin habla. Es una pasada, aunque hay que tener en cuenta que son varias horas al día de caminos y carreteras de montaña, es decir mucha curva y pendientes, aunque merece la pena. Una de las paradas de loop es Konglor Cave, una cueva de 7km de longitud que se puede recorrer por dentro y que fue una de las experiencias que más me gustó de Laos. Si quieres más información sobre esta experiencia puedes encontrarla aquí.

Las 4 mil islas

Vistas desde Don Det

Esta zona recibe el nombre de las 4.000 islas porque en esa zona el río Mekhon se divide creado meandros que forman pequeñas islas.

Hay dos islas que son las más conocidas, Don Det y Don Khon y son lugares para relajarse, comer y hacer kayak. Don Khon es algo más grande y a Don Det suelen ir los mochileros.

Nosotros fuimos a Don Det y llegar aquí fue toda una aventura. Cogimos un autobús en Thakhek que nos llevaría por la noche hasta Don Khon, donde cogeríamos un barco para Don Det. El trayecto de autobús nocturno que debía durar unas 8 horas se convirtió en 12. Además del retraso habitual, ya que los trayectos siempre son más largos de lo que dicen, hicimos una parada en la que por algún motivo tuvieron que cargar decenas de puertas y una moto, así que estuvieron más de una hora de tetris para sacar todo lo que había en el bus y meter las puertas. Algunas cosas que estaba en el maletero las subieron, tuvieron que recolocar a todo el que estaba sentado atrás ya que toda esa zona se utilizó para almacenar las miles de cosas con las que iban los laosianos, cajas de pescado eran algunas de sus pertenencias. Cuando por fin cuadraron todo, llegó el momento de subir la moto. Improvisaron una baca y la subieron al techo del autoús, sin duda la parada de bus más bizarra y larga de mi vida.

Cuando por fin llegamos a Don Khon y vamos a la zona de donde salían los barcos, nos dicen que no hay barcos porque salen cuando se llenan, osea que podíamos esperar a que viniera gente o pagar una burrada para ir en barco. Esperamos y no vino nadie, preguntamos en todos los sitios que tenían barco y al parecer tenían los precios acordados y no había manera de conseguir una rebaja. Sopesamos la opción del taxi pero básicamente era que el dueño del barco te llevara en su coche cobrándote lo mismo que yendo en barco. Finalmente, descubrimos que se podía llegar en bus a un muelle en el que se podía coger una barca que en 10 minutos te dejaba en Don Det. Ahora el objetivo era llegar a la parada de bus y como íbamos a la aventura y para soltar dinero siempre había tiempo decidimos hacer dedo en la carretera principal para llegar a la zona del bus. Un remolque con tres laosianos nos recogió, tiramos las mochilas al remolque, nos subimos y nos llevaron hasta un cruce de carreteras por donde pasaba el bus. Allí un hombre nos dijo que no había un horario, así que no se sabía cuanto tendríamos que esperar. Nos quedamos hablando con él y nos dijo que tenía un primo con una moto, que podía traer a un amigo con otra y llevarnos al muelle y obviamente dijimos que vale. A los 10 minutos teníamos a dos laosianos con una moto dispuestos a regatear. Acordamos el precio y nos fuimos cada uno con un motorista. Cuando llegamo al muelle obviamente intentaron cambiar el precio acordado, lo cual no funcionó. Les dimos lo que se había hablado y encontramos por fin una barca que llegaba a Don Det! Cuando pusimos lo pies en Don Det la cosa no había terminado, ya que ahora había que buscar alojamiento! Así que fuimos a ver un par de Bungalows y como todos eran muy parecidos nos quedamos con uno que normalito que tenía porche con hamacas y donde la mujer nos atendió era maja. Y ahora sí, después de 16 horas de viaje y coger un bus, un remolque, una moto y una barca pudimos dejar nuestra mochila en Don Det.

Estuvimos en la isla un par de días, el primero nos dedicamos a pasear y vimos el atardecer desde la hamaca de nuestro porche. Después nos dimos un capricho y fuimos a cenar pasta. La isla está llena de restaurantes y sitios para tomar algo, todos tipo terraza de madera con mesas bajas y cojines en el suelo.

El segundo día fuimos a hacer kayak, una de las actividades más típicas si vas a Don Det. Cogimos una excusión de un día que consistía en recorrer partes del Mekong con el kayak, paramos a ver unas cataratas y luego fuimos a a la zona de la frontera con Camboya donde a veces se pueden ver los delfines Irrawaddy, aunque nosotros no tuvimos la suerte de verlos ya que en la época del año que fuimos era complicado. A continuación paramos a comer una barbacoa en un sitio local en el que nos estaban esperando, ya que la comida estaba incluida y tras descansar un rato contianumos la marcha con el kayak. Estuvimos un buen rato remando hasta que accedimos a tierra, donde nos estaban esperando para llevarnos a las cataratas Khon Phapheng, las cuales son enormes y bajan con mucha fuerza. Se pueden observar desde un mirador, el lugar es muy tranquilo, tiene jardines y bancos para descansar y relajarse, fue una buena manera de terminar el día, ya que el kayak nos dejó para el arrastre. Era la primera vez que lo cogíamos y en el río había bastante corriente, así que tuvimos que estar a tope!

Llegamos al bungalow por la tarde y estuvimos descansando hasta la hora de la cena, que fuimos a un restaurante local a disfrutar por última vez de la rica comida de Laos. Al día siguiente emprenderíamos ruta a Camboya y nos tocaría cruzar la frontera más corrupta del Sudeste Asiático, al menos que nosotros sepamos.

Tened en cuenta que en la isla, al menos cuando nosotros fuimos en 2017, no había cajeros, con lo que es importante que saquéis dinero antes de coger la barca a Don Det.

En Laos te puedes mover de una ciudad otra siempre con minivans y buses. Normalmente el lugar en el que te alojas puede gestionarte el transporte a tu próximo destino. Nosotros pasamos tres semanas porque fuimos con calma e hicimos el loop, pero es un país que se piede ajustar a viajes de 10 ó 15 días.

3 comentarios sobre “Ruta de 17 días en Laos

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