Sapa, trekking de 2 días

Sapa es un pequeño pueblo de montaña en el noroeste de Vietnam en el puedes ser testigo de unos paisajes verdes increíbles, las terrazas de arroz se alzan por las montañas y crean unas imágenes inolvidables. Además esta experiencia ofrece la oportunidad de ver de cerca como vive la gente local y como es su día llevando una vida más sencilla pero igualmente feliz.

Para llegar a Sapa nosotros los hicimos en autobús desde Hanoi, donde cogimos el transporte y la excursión en un mismo pack, lo que es la opción más común. Al final del post te doy todos los detalles sobre este tema y las diferentes opciones que tienes. Para aprovechar el tiempo elegimos el autobús nocturno, así no perdíamos un día entero viajando. El autobús llega de madrugada y comienza la aventura!

Día 1

Los guías llegaron alrededor de las 7 am para recogernos del autobús y fuimos a desayunar. Después nos organizaron en pequeños grupos y comenzamos la ruta.

Nuestra guía local fue Suri, una mujer encantadora que conocía el resto del mundo por las historias que los turistas le contaban todos los días durante los trekkings. Tenía 30 años y nunca había salido de la montaña, salvo una vez que fue a Hanoi. Eso me hizo pensar en lo afortunados que somos y lo fácil que es todo para nosotros. Simplemente no imaginamos cosas, las vemos y las hacemos también.

Durante la mañana llovió aunque hacía calor y pudimos disfrutar de la naturaleza y los bonitos paisajes. Durante el camino Suri nos habló sobre la vegetación de la zona y sobre cómo cultivan el té y diferentes frutas y verduras. Nos iba mostrando que plantas no eran buenas para tocar o comer y cómo recoger la fruta correcta de los árboles, eso sí que era orgánico!

Paramos para comer y tomamos el típico y riquísimo Pho, una sopa de noodles hecha con verduras, carne y un montón de cilantro. Sabía muy bien, especialmente después de caminar bajo la lluvia! Por suerte después de comer y descansar un poco dejó de llover y el camino se hizo más agradable.

Alrededor de las 4:30 pm llegamos a casa de Suri, donde pasaríamos la noche. Nos presentó a su familia y nos sentimos como en casa. Su pequeña niña de cinco años, Sum, nos robó el corazón a todos. No sabía nada de inglés, pero eso no era un problema, cogió un cuaderno y unas pinturas y comenzó a jugar con nosotros comunicándose mediante gestos y dibujos. Fue increíble ver que nos entendíamos y conectábamos sin hablar el mismo idioma, solo un poco de interés y esfuerzo fue suficiente. Nos invitó a pintar con ella y nos enseñó algunos juegos. Después de una hora no se apartaba de nuestro lado y no dejaba de regalarnos abrazos.

Fue muy interesante ver cómo analizaba todas nuestras cosas como nuestros zapatos, ropa, mecheros, etc. Cosas realmente comunes para nosotros, pero no para las personas que viven en una montaña en Vietnam. Una de las cosas que más me gustan de viajar son “las primeras veces”, la primera vez que ves o pruebas algo es un momento único e inolvidable que puede llevarte a descubrir nuevas sensaciones o cosas de ti mismo. Ver a Sum descubrir cosas nuevas y asombrarse fue tan bonito como hacerlo yo misma. Ella nos recordó lo maravilloso que es tener una linterna o algo con lo que poner música.

Después de toda la diversión nos esperaba una cena casera riquísima! Como invitados, tuvimos que adaptarnos a las tradiciones locales, nos sentamos en el suelo todos juntos alrededor de la mesa y utilizamos palillos, nada de tenedores en las montañas de Sapa. Durante la cena, Suri nos habló de su vida y sus quehaceres diarios y todos nos conocimos un poco más contando de donde veníamos y cuales eran nuestros planes y así llegamos a la sobremesa, momento en que Suri nos trajo una sorpresa, la “Happy water”, un licor elaborado con arroz parecido al shake japonés. Era bastante fuerte, así que cuando nos terminamos las botellas nos fuimos directos a la cama para reponer fuerzas para el segundo día por la montaña.

Día 2

Después de un buen sueño nos despertamos temprano con el olor de tortitas recién hechas! El desayuno nos esperaba en el porche junto a Sum, que ya estaba lista para comenzar el día, aunque no estaba muy contenta porque llegaba el momento de irse y decir adiós. Cuando nos despedimos emepezó a llorar y a rogarle a su madre que la dejara venir con nosotros! Afortunadamente, convencimos a Suri y la pequeña se salió con la suya (y yo también, ya que estaba encantada de que nos acompañara).

No era la primera vez que Sum hacía ese viaje, por lo que se convirtió en la pequeña guía ayudante de su madre y hoy nos dirigió ella. Nos mostró sus flores y frutas favoritas y nos ganó en muchas carreras. Se iba encontrando a algunos amigos y nos los presentaba, desde luego que nos hizo el camino de lo más ameno.

Hoy no llovió pero eso no significó que el trekking fuera más fácil. La primera parte del recorrido fue subiendo para llegar a un punto alto en el que la vista de los arrozales era impresionante. Después, tuvimos que bajar la pendiente y por un tiempo y tuvimos que reducir el ritmo ya que estaba muy embarrado y resbaladizo. Fue muy gracioso ver como la gente intentaba mantener el equilibrio de cualquier manera para no bajar rodando sobre el barro. Después, el camino fue más fácil y logramos ver más cerca los arrozales y una vez incluso pasamos por uno de ellos.

Durante nuestro trekking pasamos por pequeños pueblos, muchos de ellos ni siquiera tenían colegio. Nos dijeron que los niños tienen que caminar kilómetros hasta la escuela más cercana cada vez que tienen clases, lo cual no es todos los días. También tuvimos la oportunidad de conocer a la gente Hmong, un grupo étnico que se distingue por sus ropas de colores vivos y que vive en la montaña trabajando en la agricultura y haciendo ropa y joyas.

Las tiendas tampoco eran muy habituales. La gente de la zona cultiva y tiene animales, por lo que tienen la mayoría de las cosas que necesitan. Para obtener otros productos como ropa o zapatos, deben ir al pueblo de Sapa, que puede ser de 1 a 2 horas en coche dependiendo de la zona.

Hoy fue un recorrido más corto y terminamos el trekking alrededor de la 1:30 pm en un restaurante donde nos prepararon otra rica comida y cuando terminamos llegó el momento de despedirse de Suri y Sum, dos personas que hicieron nuestra experiencia muy especial y que nunca olvidaremos.

Junto al restaurante nos esperaba un minibús que nos llevó a Sapa, donde estaba el autobús que nos llevaba de vuelta a Hanoi. Salimos de Sapa con una gran sonrisa tras una experiencia inolvidable y la sensación de querer más cosas así, más paisajes verdes y únicos, más gente hospitalaria con muchas historias que contar, más aire limpio y menos móviles y wi-fi.

Cómo llegar a Sapa

Es fácil llegar a Sapa desde Hanoi, donde puedes contratar sólo el transporte o también el tour. Lo más común es llegar en autobús aunque también existe la opción del tren nocturno. Cuando nosotros fuimos en 2017 el tren nocturno era más cómodo pero no muy rápido, así que optamos por el autobús que en Vietnam suele estar bastante bien equipados, tenían una especie de camas en lugar de asientos con lo que tienes tu propio espacio. Suele haber tres filas de literas separadas por pasillo y cada persona tiene su cama-asiento y una mesita. Los autobuses tienen distintos horarios y nosotros optamos por el autobús nocturno, para ahorrar tiempo y no perder un día viajando, además viajar de noche en Vietnam es muy común así que es fácil contar con esta opción.

Nosotros cogimos el autobús, que sale alrededor de las 11 pm y llega a Sapa entre las 4 ó 5 am. Una vez allí, puedes permanecer en el autobús y seguir durmiendo o descansando hasta que los guías vengan a recoger al grupo para ir a desayunar.

Opciones para visitar Sapa

Hay diferentes longitudes, rutas y opciones de alojamiento para todos los gustos. Las excursiones más populares son 2 días 1 noche o 3 días 2 noches. Todas tienen guía local, comida y alojamiento incluídos. No tienes que preocuparte por tu equipaje, puedes llevar solo lo necesario para el trekking y el resto de sus pertenencias se llevarán a tu alojamiento todos los días. Personalmente creo que el trekking de 2 días y una noche es suficiente para vivir la experiencia y conocer la zona. Si vas justo de tiempo también tienes la opción de ir un día aunque es bastante paliza ya que supondría viajar por la noche, hacer el trekking y volver a Hanoi al terminarlo.

Puedes reservar la excursión en Hanoi con el transporte o si eres más aventurero y ahorrador puedes ir por tu cuenta, para ellos deberás reservar el transporte en Hanoi y el trekking una vez que estés en Sapa. Siempre hay guías locales esperando en la parada de autobús a las personas que no han cogido guía en Hanoi para ofrecerles sus servicios.

A nosotros coger el transporte y el trekking junto desde Hanoi nos parecía la opción más cómoda y además, no había mucha diferencia de precio con las opciones ofrecidas en Sapa.

Espero que este post te haya ayudado a conocer más esta experiencia y organizarla, recuerda que en el norte de Vietnam también puedes visitar Halong Bay y Cat Ba, otra experiencia inolvidable.

4 comentarios sobre “Sapa, trekking de 2 días

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